Pese a la oposición de pescadores, salineros y colectivos ambientalistas que advierten afectaciones a sus actividades y al ecosistema de la Laguna de Cuyutlán, la gobernadora de Colima, Indira Vizcaíno Silva, defendió el proyecto de ampliación del Puerto de Manzanillo y aseguró que su desarrollo ha estado acompañado de diálogo con los sectores involucrados.
La mandataria afirmó que la consulta pública del proyecto concluyó con una opinión favorable y sostuvo que la administración federal realizó ajustes para proteger dos islotes de la laguna. Además, consideró que las labores de dragado previstas ayudarán a recuperar un cuerpo de agua que, según dijo, enfrenta un proceso de azolvamiento.
Vizcaíno calificó la obra como el proyecto de conservación ambiental más importante para el estado, al señalar que contempla intervenciones en más de 2 mil hectáreas de la Laguna de Cuyutlán y reiteró que la Semarnat ha mantenido abiertas las mesas de diálogo con los sectores inconformes.
No obstante, organizaciones como Salvemos la Laguna mantienen su rechazo al proyecto al considerar que la ampliación portuaria, que contempla una inversión superior a 13 mil 539 millones de pesos, pone en riesgo los manglares, la pesca y la producción salinera, además de generar impactos permanentes en uno de los principales ecosistemas costeros de Colima.





