Un cargamento de 270 kilogramos de cocaína fue decomisado en el puerto de Manzanillo, Colima, durante una operación coordinada entre autoridades federales, lo que vuelve a colocar al principal recinto portuario del Pacífico mexicano en el foco de las estrategias contra el tráfico internacional de drogas.
La droga fue detectada dentro de un contenedor que era descargado de un buque de carga. En total, las autoridades contabilizaron 268 paquetes con presunta cocaína ocultos entre la mercancía transportada por la embarcación.
El aseguramiento se realizó durante labores de inspección portuaria encabezadas por personal de la Secretaría de Marina, en coordinación con elementos de la Agencia Nacional de Aduanas de México, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y la Fiscalía General de la República.
Además del decomiso, las autoridades localizaron a dos hombres que viajaban a bordo del buque sin acreditar una estancia legal en el país. Ambos fueron encontrados en condiciones estables de salud y quedaron bajo resguardo de las instancias competentes para determinar su situación migratoria.
Tras el hallazgo, peritos y agentes ministeriales realizaron el pesaje y la identificación del cargamento, mientras que la sustancia fue puesta a disposición del Ministerio Público Federal, que abrió una carpeta de investigación para determinar el origen, destino y posibles responsables del envío.
El puerto de Manzanillo concentra una parte importante del comercio marítimo nacional y ha sido señalado en diversas ocasiones como una ruta utilizada por organizaciones criminales para el traslado de drogas y mercancías ilícitas. El decomiso se suma a una serie de aseguramientos realizados en los últimos meses en instalaciones portuarias del país, donde las autoridades han reforzado los controles de revisión para detectar cargamentos ilegales.





