En Colima, la atención a familias de personas desaparecidas ha mostrado avances cuando los casos ya están integrados a las instancias oficiales, pero persisten deficiencias en la primera respuesta que reciben las víctimas al momento de denunciar, señaló la representante del Colectivo Solidario de Búsqueda de Personas Desaparecidas en el estado, Candelaria Huerta Pizano.
La activista sostuvo que, pese a las diferencias entre entidades, existe un compromiso moral entre colectivos de distintos estados para respaldarse mutuamente ante escenarios de violencia, omisiones y trato desigual por parte de autoridades.
En ese contexto, informó que participará el próximo 8 de agosto en una reunión nacional de colectivos de búsqueda, donde se revisarán problemáticas comunes y estrategias de acompañamiento a familias en todo el país.
Huerta Pizano apuntó que la situación en Colima no es homogénea, ya que mientras hay acompañamiento institucional una vez iniciado el proceso, el primer contacto con las autoridades suele ser el momento más crítico para las familias.
Como ejemplo, expuso el caso de un joven desaparecido en Manzanillo desde el 19 de junio, cuya hermana acudió en dos ocasiones a presentar la denuncia sin lograr ser atendida, bajo el argumento de falta de personal, hasta que intervino la Comisión de Búsqueda para formalizar el trámite.
La representante del colectivo advirtió que estas situaciones pueden derivar en revictimización, al retrasar la activación de los mecanismos de búsqueda desde el inicio del reporte.
Finalmente, llamó a fortalecer los protocolos de atención inmediata para garantizar que ninguna familia enfrente obstáculos al momento de denunciar una desaparición y que la respuesta institucional sea oportuna y con enfoque de derechos humanos.





