Tres personas, entre ellas una bebé de un año, perdieron la vida tras un ataque armado ocurrido la noche del jueves 15 de enero en la ciudad de Colima. El asesinato de una familia completa provocó indignación social y volvió a colocar el tema de la violencia en el centro del debate público estatal.
El ataque se registró en el norte de la capital, dentro de la colonia Residencial Primaveras, cuando las víctimas se trasladaban a bordo de una camioneta. De acuerdo con los primeros reportes oficiales, hombres armados interceptaron el vehículo y dispararon de manera directa antes de darse a la fuga.
En el lugar falleció el conductor, quien más tarde fue identificado como un empresario conocido en la región, aunque su nombre no ha sido revelado oficialmente. La mujer y la menor fueron trasladadas con vida a un hospital, pero horas después se confirmó su fallecimiento debido a la gravedad de las heridas.
Tras el ataque, se activó un operativo en el que participaron corporaciones estatales, federales y fuerzas armadas. La zona fue acordonada durante varias horas mientras personal pericial realizaba el levantamiento de indicios y aseguraba evidencias balísticas.
La Fiscalía General del Estado informó que se abrió una carpeta de investigación por homicidio calificado. Hasta el momento no se reportan personas detenidas y el móvil del crimen permanece bajo análisis, sin descartar ninguna hipótesis.
Vecinos de la zona relataron que las detonaciones generaron pánico y obligaron a resguardarse a varias familias. Este hecho se suma a otros asesinatos recientes registrados en municipios como Villa de Álvarez y Manzanillo, reforzando la preocupación ciudadana por la persistencia de la violencia en el estado.





