Los retrasos en la ampliación de la autopista Colima–Manzanillo empiezan a generar inconformidad entre quienes transitan diariamente por esta vía estratégica para el movimiento de carga y el desplazamiento regional. Las quejas se concentran en los tiempos de espera, los frentes de obra abiertos sin conclusión y los cuellos de botella que se forman en horarios pico.
Frente a este panorama, el senador Virgilio Mendoza advirtió que la supervisión insuficiente está contribuyendo tanto al atraso de los trabajos como a las afectaciones que hoy padecen transportistas, automovilistas y habitantes de la zona. Señaló que la obra requiere un seguimiento más cercano y constante para evitar que los problemas continúen agravándose.
El legislador sostuvo que la responsabilidad directa de vigilar el avance recae en el titular del Centro SICT en Colima, a quien atribuyó la falta de coordinación con la empresa concesionaria y con los contratistas encargados de los distintos tramos. Aseguró que esta falta de presencia en campo ha sido determinante para que la ampliación no avance al ritmo esperado.
Mendoza cuestionó si el funcionario federal cuenta con la experiencia necesaria para conducir un proyecto de esta magnitud y consideró indispensable que supervise diariamente las labores, pues los retrasos están generando afectaciones visibles. Recordó que por esa carretera circulan miles de tráileres al día, por lo que cualquier contratiempo impacta la movilidad y la operación logística del puerto.
Uno de los tramos más complicados se registra entre Tecomán y Tecolapa, donde al anochecer se forman largas filas debido a los cierres parciales y a la presencia de maquinaria. El senador advirtió que esta situación podría generar riesgos en casos de emergencia o para quienes dependen de tiempos de traslado más ágiles.
Aunque calificó la ampliación como necesaria y positiva, subrayó que la autoridad está obligada a reducir al máximo las molestias a la población. Afirmó que gestionará ante la SICT federal una revisión del proyecto para que los trabajos se agilicen y se retome un esquema de supervisión que permita evitar más demoras.





