Con pequeñas embarcaciones rodeando las dragas para impedir que continúen operando, pescadores, salineros y habitantes de comunidades cercanas a la Laguna de Cuyutlán intensificaron este sábado las protestas contra los trabajos de dragado que relacionan con la ampliación del puerto de Manzanillo, Colima. Además, instalaron un plantón permanente en la zona.
La organización Salvemos a Cuyutlán informó que las movilizaciones se concentraron en el canal de Tepalcates, del lado de la comunidad de Campos, donde los inconformes anunciaron que permanecerán hasta conseguir la suspensión de las actividades y mayor claridad sobre la evaluación de impacto ambiental del proyecto portuario.
En respuesta a las protestas, la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona) rechazó que la maquinaria esté realizando trabajos vinculados con la construcción de la nueva terminal. Sostuvo que las dragas ubicadas en el vaso II de la laguna operan dentro de un polígono autorizado y como parte de un programa de mantenimiento aprobado en 2020 por la autoridad ambiental.
La dependencia precisó que las labores corresponden al mantenimiento de las actividades de la terminal portuaria y aseguró que ningún trabajo de dragado de construcción relacionado con la ampliación comenzará sin contar previamente con los permisos correspondientes.
El proyecto de expansión portuaria permanece a la espera de la autorización de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y de la publicación de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA).
La ampliación contempla incrementar la superficie del recinto portuario de 450 a mil 880 hectáreas, con una inversión superior a los 3 mil millones de dólares, entre recursos públicos y privados, para triplicar la capacidad de manejo de contenedores.
Mientras Asipona defiende la legalidad de las labores actuales, los sectores pesquero y salinero mantienen su rechazo a las intervenciones y exigen explicaciones sobre los trabajos que se realizan en la laguna.





