Apenas el 0.29 por ciento de los más de 11 mil millones de pesos fiscalizados corresponde a los 25 millones observados por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) en recursos ejercidos por la Secretaría de Educación de Colima, argumento con el que la gobernadora Indira Vizcaíno Silva defendió el manejo del presupuesto y aseguró que las irregularidades señaladas serán solventadas.
La mandataria sostuvo que las observaciones corresponden principalmente a solicitudes de información adicional para comprobar el destino de los recursos y descartó que representen irregularidades sin posibilidad de aclaración. Incluso, comparó el resultado con el ejercicio anterior, cuando, afirmó, recibió observaciones por el 1.2 por ciento del monto auditado y logró solventarlas en su totalidad.
Sobre los señalamientos, explicó que la mayor parte corresponde a pagos de docentes que realizan actividades sindicales, principalmente supervisores escolares que no fueron localizados en sus oficinas durante las visitas de los auditores. Justificó que estos trabajadores cumplen sus funciones al recorrer los planteles educativos de sus respectivas zonas.
El segundo rubro corresponde a pagos realizados a trabajadores fallecidos durante el ejercicio fiscal. Vizcaíno Silva argumentó que se trata de recursos proporcionales a los días laborados antes de su muerte y prestaciones como el pago de marcha, equivalente a tres meses de salario para los familiares de trabajadores sindicalizados.
Como parte de su defensa, la mandataria también señaló a la administración de Ignacio Peralta, a la que atribuyó observaciones por 117 millones de pesos que, aseguró, nunca fueron aclaradas. Finalmente, reiteró que su gobierno entregará la documentación requerida y confió en que los 25 millones de pesos serán solventados.





