La venta de agua mediante pipas en lugar de destinarla a una actividad industrial provocó la clausura de un pozo profundo en el municipio de Colima, luego de que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) detectara que el aprovechamiento del recurso no correspondía al uso autorizado en la concesión.
El pozo tenía permiso para extraer hasta 50 mil metros cúbicos de agua al año con fines industriales; sin embargo, durante una inspección, personal de la dependencia constató que el líquido se utilizaba para llenar pipas destinadas a su comercialización.
Mayra Zaragoza Cuevas, directora local de Conagua, informó que, tras detectar la irregularidad, se inició un procedimiento administrativo y se ordenó suspender los derechos derivados del título de concesión. La medida incluyó la clausura inmediata del pozo y de las instalaciones de llenado.
La funcionaria precisó que el procedimiento continúa conforme a la legislación vigente y que el concesionario podrá ejercer su derecho de audiencia. La clausura no implica todavía una revocación definitiva, pues esta dependerá de la resolución del expediente.
Si se confirma la infracción, el responsable podría recibir una multa económica o perder definitivamente la concesión. En ese escenario, la dependencia podría recuperar para el acuífero de Colima el volumen de hasta 50 mil metros cúbicos anuales contemplado en el permiso.
Zaragoza Cuevas sostuvo que la extracción de aguas subterráneas debe respetar los volúmenes y usos autorizados, por lo que la Conagua mantendrá las inspecciones para detectar aprovechamientos irregulares y proteger las fuentes de abastecimiento en la entidad.





