Más de 90 piezas arqueológicas y restos óseos quedaron expuestos en la zona costera de Playa Tecuanillo, en Tecomán, Colima, luego de que el fenómeno conocido como mar de fondo modificara la superficie del terreno y dejara al descubierto materiales asociados con antiguas poblaciones de la región.
El hallazgo fue reportado por habitantes de la comunidad al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), que posteriormente realizó trabajos de inspección y recuperación con apoyo de pescadores, autoridades ejidales, salvavidas, docentes y habitantes de la localidad.
Entre los materiales recuperados se encuentran piezas de cerámica, nueve copas, fragmentos de 16 figurillas antropomorfas femeninas, además de tepalcates, fragmentos de copas, una posible cuenta y otros objetos. En total, durante las labores se recuperaron 38 bienes, mientras que la población entregó otros 66 materiales que tenía bajo su resguardo.
Los especialistas estiman que los vestigios podrían corresponder a distintos periodos que van del Preclásico Medio, entre 1200 y 400 antes de Cristo, hasta el Posclásico, de 900 a 1521 después de Cristo. Su posible filiación cultural se relaciona con el occidente de México y con regiones del centro y centro-norte mesoamericano, aunque el análisis continúa para precisar su origen.
Durante una inspección posterior también fueron recolectados restos óseos y otro material cerámico. Entre las piezas se identificó un cajete de pasta fina cuya temporalidad corresponde a la fase Armería, entre 500 y 1100 después de Cristo, mientras que los huesos corresponden a un cánido que podría pertenecer al mismo periodo.
El INAH mantiene los materiales bajo resguardo y en proceso de investigación. En la zona también se han localizado evidencias de las fases Ortices, Comala, Colima y Armería, luego de que la erosión provocada por el mar y los huracanes expusiera un estrato arqueológico que se extiende por más de 50 metros a lo largo de la playa.





