Hasta 10% ha caído el flujo de autopartes hacia las plantas automotrices desde el puerto de Manzanillo, Colima, ante el impacto de los aranceles de Estados Unidos a los vehículos fabricados en México y la menor producción de las armadoras.
La reducción también se refleja en las importaciones de componentes, que registran una disminución cercana al 1%, de acuerdo con José Antonio Contreras, CEO de Contecon Manzanillo, una de las terminales que opera carga contenerizada.
El ajuste afecta principalmente a las piezas provenientes de Asia, en un contexto en el que Estados Unidos busca que las armadoras incorporen una mayor proporción de componentes fabricados en ese país. China representa 15% de las importaciones mexicanas de autopartes, Japón 6.8% y Corea del Sur 6%.
Raquel Haj, directora de Producto Oceánico de Sea Cargo Logistics, señaló que sus clientes han reducido entre 5 y 10% el volumen de autopartes que trasladan desde Manzanillo hacia las plantas, además de exigir menores costos de transporte.
Pese al menor movimiento de componentes automotrices, el puerto mantiene una tendencia positiva en su actividad general por la llegada de mercancías asiáticas destinadas a otros sectores. Contecon, además, desarrolla una inversión de 230 millones de dólares para ampliar su capacidad.
El comportamiento de las armadoras hacia 2027 dependerá también del resultado de la revisión del T-MEC, cuyos efectos sobre las líneas de producción todavía esperan definir las empresas del sector.





