Colima enfrenta un repunte en las muertes por suicidio durante 2026, después de varios años en los que este indicador había mostrado una disminución gradual. En lo que va del año, el estado acumula 36 casos, comportamiento que las autoridades de Salud Mental consideran atípico.
De ese total, Tecomán concentra ocho casos, la cifra más alta entre los municipios de la entidad. Guillermo Blanco Govea, comisionado estatal de Salud Mental y Adicciones, señaló que en este municipio la mayoría de las víctimas tenía entre 20 y 45 años y que los hombres presentan una mayor incidencia.
El funcionario explicó que otro elemento que complica la prevención es que los casos se han registrado principalmente dentro de viviendas. Al tratarse de espacios privados, los servicios especializados no tienen acceso directo para identificar posibles situaciones de riesgo antes de que se conviertan en una emergencia.
La situación representa un desafío para la detección temprana, pues el aislamiento puede hacer que cambios en el comportamiento o en el estado de ánimo pasen inadvertidos. Por ello, el entorno cercano adquiere un papel relevante para identificar señales que requieren atención.
Blanco Govea pidió no minimizar manifestaciones relacionadas con la intención de morir, así como cambios importantes en el comportamiento, aislamiento o alteraciones del estado de ánimo. Ante estos indicios, recomendó buscar atención profesional sin esperar a que la situación se agrave.
El comisionado recordó que Colima llegó a ocupar el sexto lugar nacional en 2021, con una tasa de 11 suicidios por cada 100 mil habitantes. El comportamiento registrado este año representa un cambio frente a aquella tendencia de reducción gradual.
En el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, que se conmemora el 10 de septiembre, las autoridades reforzarán el llamado a identificar oportunamente las señales de riesgo. El objetivo, señaló Blanco Govea, es intervenir antes de que una crisis emocional llegue a una consecuencia irreversible.





