La falta de un servicio público especializado mantiene a la población LGBTQ+ de Colima sin acceso concentrado a atención médica integral, desde acompañamiento psicológico hasta tratamientos hormonales para personas trans, señaló la Asociación Unidos por la Diversidad en el Valle de Tecomán (Undivate).
Su presidente, Ángel Chávez Novela, explicó que actualmente la oferta institucional está enfocada principalmente en la prevención y atención del VIH y otras infecciones de transmisión sexual, pero no contempla todas las necesidades de salud que enfrenta la diversidad sexual y de género.
Aunque pertenecer a la comunidad LGBTQ+ no representa una condición médica, advirtió que los contextos de discriminación, rechazo y exclusión pueden generar afectaciones a la salud emocional, entre ellas ansiedad, depresión, consumo problemático de sustancias y riesgo de conductas suicidas.
El activista destacó que municipios como Tecomán cuentan con el Capasits, un espacio fundamental para la detección y tratamiento de ITS; sin embargo, consideró necesario ampliar la atención hacia otras áreas como psiquiatría, psicología especializada, endocrinología y seguimiento médico para personas trans.
Como ejemplo de una alternativa de atención, mencionó la Clínica de la Diversidad Sexual del Estado de México, donde las personas pueden acceder a servicios médicos integrales que incluyen medicina general, terapias de reafirmación de género, salud mental, nutrición, ginecología, urología y estudios especializados.
Chávez Novela señaló que un modelo similar permitiría atender de manera más amplia a la comunidad LGBTQ+ en Colima y llamó a las autoridades estatales de salud a crear un espacio con enfoque de derechos humanos, accesible y libre de discriminación.





