Una cría de mono araña que permanecía en un domicilio particular como mascota fue rescatada en el municipio de Tecomán y quedó bajo resguardo de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), luego de que las personas que la mantenían decidieran entregarla a las autoridades.
Tras una primera valoración, especialistas determinaron que el ejemplar no presentaba lesiones ni signos visibles de enfermedad; sin embargo, detectaron que desarrolló un fuerte vínculo con los seres humanos durante sus primeros meses de vida, condición conocida como impronta, que reduce significativamente sus posibilidades de sobrevivir si es liberado en vida silvestre.
Debido a ello, el primate fue trasladado a una Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA), ubicada en Coquimatlán, donde recibirá atención veterinaria, rehabilitación y cuidados especializados para evaluar su evolución.
La Profepa recordó que el mono araña es una especie catalogada en peligro de extinción en México, afectada principalmente por el tráfico ilegal de fauna y la pérdida de su hábitat, por lo que su posesión como mascota está prohibida por la legislación ambiental.
Aunque este tipo de primates habita de forma natural en estados del sureste del país, las autoridades han reforzado las acciones para proteger a las poblaciones silvestres, especialmente después de que este año se activaran protocolos de atención para ejemplares en riesgo por las altas temperaturas.





