En Colima, el 66 por ciento de las aguas residuales recibe algún tipo de tratamiento, de acuerdo con indicadores de la Comisión Estatal del Agua de Colima (CEAC) correspondientes al primer trimestre de 2026, lo que refleja que el estado aún enfrenta rezagos en materia de saneamiento.
El organismo estatal ha planteado como meta elevar este porcentaje a 66.5 por ciento durante el año en curso, mediante acciones orientadas a reforzar la infraestructura hidráulica y mejorar la operación de los sistemas de tratamiento existentes.
El dato implica que cerca de una tercera parte de las aguas residuales generadas en la entidad todavía no pasa por procesos de tratamiento, lo que mantiene presión sobre los sistemas de drenaje y el manejo ambiental del recurso hídrico.
Dentro de los objetivos de la CEAC se contempla el fortalecimiento de los servicios de agua potable, alcantarillado y saneamiento, con la finalidad de mejorar la eficiencia en el manejo de aguas residuales y reducir impactos en el entorno.
El tratamiento de estas aguas es clave para disminuir la contaminación de ríos, arroyos y otros cuerpos de agua, además de contribuir a la protección de la salud pública y la conservación de los ecosistemas.
La estrategia prevista para 2026 se enfoca en un incremento gradual del indicador, como parte del seguimiento a las metas institucionales del sector hidráulico en la entidad.





