La alimentación de las personas privadas de la libertad será uno de los rubros impactados por los ajustes del Presupuesto de Egresos del Estado de Colima para el ejercicio fiscal 2026, al registrarse una reducción general en el gasto destinado a insumos básicos dentro de la administración pública estatal.
De acuerdo con el documento aprobado, el rubro de Alimentos de Reclusos contará con una asignación de 53.6 millones de pesos, en un contexto de recorte al capítulo de Materiales y Suministros, que agrupa los gastos necesarios para la operación cotidiana de dependencias y centros penitenciarios.
Este capítulo presenta una disminución de 6.7 por ciento respecto a lo autorizado en 2025, lo que equivale a un ajuste cercano a 19.9 millones de pesos. La reducción refleja una política de contención del gasto operativo que impacta directamente en áreas vinculadas al funcionamiento básico del sistema penitenciario.
Además de la alimentación en los centros de reclusión, el mismo apartado contempla recursos para combustibles, lubricantes y aditivos por 67.5 millones de pesos; vestuarios y uniformes, con 28.5 millones; valores en tránsito —como placas, hologramas y licencias—, con 22.5 millones; así como medicinas y productos farmacéuticos, que recibirán 14.7 millones de pesos.
En el presupuesto, el Gobierno del Estado de Colima justifica estos ajustes al señalar que para 2026 se considera únicamente “el mínimo indispensable para el funcionamiento adecuado” de las dependencias centralizadas y organismos paraestatales, con el objetivo de eliminar gastos innecesarios y priorizar sectores como salud, educación y seguridad pública.
El panorama contrasta con el comportamiento del capítulo de Servicios Generales, que registra un incremento de 17.5 por ciento en comparación con el ejercicio fiscal anterior, lo que representa 87.3 millones de pesos adicionales destinados a gastos operativos.
Dentro de este aumento destacan el pago de energía eléctrica, que alcanzará 60.4 millones de pesos; el mantenimiento de maquinaria y equipo, con 82.5 millones; el arrendamiento de equipo de transporte, con 29.7 millones; y los impuestos sobre nóminas, que ascenderán a 71.7 millones de pesos, evidenciando un contraste entre el ajuste en insumos básicos y el alza en servicios administrativos para 2026.





