Las movilizaciones de productores agrícolas provocaron el martes una de las jornadas más complicadas en la autopista Guadalajara–Colima, donde los cierres instalados en las inmediaciones de Ciudad Guzmán interrumpieron el tránsito durante buena parte del día. La acumulación de vehículos y los desvíos obligatorios generaron retrasos prolongados para transportistas y automovilistas que utilizan este corredor como enlace principal en la región occidente.
Los bloqueos se reanudaron como parte de las protestas para exigir mejores condiciones para la comercialización del maíz. Los agricultores insistieron en que el precio de garantía debe elevarse a 7 mil 200 pesos por tonelada, pues consideran insuficiente la propuesta federal. Señalaron que los costos de producción y las modificaciones planteadas a la Ley de Aguas incrementan la presión sobre su actividad.
Mientras tanto, el movimiento se extendió a otros tramos del estado, lo que amplificó los efectos en la circulación. En la autopista México–Guadalajara y en la vía Maravatío–Zapotlanejo, particularmente en los accesos de Ocotlán y La Barca, los cierres causaron filas kilométricas y pasos intermitentes. Incluso las rutas libres y caminos alternos terminaron congestionados.
Transportistas reportaron complicaciones para entregar mercancías y completar recorridos habituales, debido a la presencia de tractores, maquinaria y campamentos improvisados en distintos puntos. Para quienes se desplazaban entre Colima y Guadalajara, la ruta se volvió prácticamente intransitable durante varias horas, con impactos más notorios en el movimiento de carga pesada.
Las autoridades estatales y federales indicaron que entablaron diálogo con los representantes agrícolas para buscar una salida al conflicto, aunque sin avances suficientes para desmontar los bloqueos. Los productores reiteraron que mantendrían su presencia en las carreteras hasta obtener una respuesta formal a sus demandas.
En tanto, se recomendó a la población evitar las zonas afectadas y mantenerse atenta a los reportes oficiales, ya que la duración de las protestas seguía siendo incierta y existía la posibilidad de que se replicaran en otros puntos de la entidad.





