El fiscal general de Colima, Bryant Alejandro García, informó que el homicidio de la exalcaldesa de Cuauhtémoc, Gabriela Mejía, podría tener relación con integrantes de la delincuencia organizada. También se investiga si la exfuncionaria enfrentaba problemas financieros que la llevaron a solicitar préstamos a personas del ámbito político y empresarial.
Entre los hallazgos relevantes, la Fiscalía identificó que una de las viviendas donde residió Mejía está vinculada a un individuo asociado a un grupo criminal que operaba en Cuauhtémoc y que abandonó el municipio debido a la ola de violencia registrada en los últimos meses. Este dato reforzó la línea de investigación sobre sus presuntos nexos con estructuras delictivas locales.
En cuanto al vehículo que conducía el día del ataque, los peritajes arrojaron que pertenecía a “El Jarocho”, quien perdió la vida durante un enfrentamiento ocurrido hace dos años, lo que fue descubierto en las investigaciones de la Fiscalía. El hombre era considerado integrante de una organización criminal con operaciones en el estado de Jalisco.
El fiscal detalló que, además de las posibles conexiones con grupos delictivos, se analizan los movimientos financieros de la exalcaldesa, quien habría solicitado diversos préstamos para solventar compromisos personales y administrativos. Estas gestiones podrían haberla colocado en una situación de vulnerabilidad.
García precisó que ya hay una persona detenida por el crimen y que existen otras plenamente identificadas. Añadió que el Ministerio Público cuenta con los elementos suficientes para solicitar nuevas órdenes de aprehensión en los próximos días.
Gabriela Mejía fue presidenta municipal de Cuauhtémoc de 2021 a 2024 y fungía como regidora al momento de su asesinato, ocurrido el 14 de octubre en la colonia El Cariño, donde fue atacada a balazos mientras conducía el vehículo.





