“Tsunamicito” de Rachel golpea las costas de Colima

 El llamado “tsunamicito” provocado por las fuertes marejadas del huracán Rachel dejó daños en inmuebles y negocios de las costas de Colima, además de obligar al cierre de varias playas y contribuir al aumento del nivel de la Laguna de Cuyutlán, en Manzanillo.

Las mayores afectaciones se reportaron en Tapo de Ventas, en Manzanillo; Boca de Pascuales, en Tecomán; así como El Paraíso y Cuyutlán, en Armería, donde las condiciones del oleaje mantienen restringido el acceso a las playas.

En Manzanillo, el incremento del nivel de la Laguna de Cuyutlán afectó principalmente a la colonia Alameda, donde varias viviendas resultaron con daños en sus pertenencias. Diez menores fueron trasladados a la Casa Hogar Liborio Espinoza y alrededor de 30 personas más al Centro Cultural Salagua.

Protección Civil realizó recorridos para revisar las viviendas y recomendar medidas preventivas a las familias asentadas en zonas con riesgo de inundación. Las autoridades reportaron que el nivel del agua comenzó a descender.

El puerto de Manzanillo fue abierto únicamente a la navegación de embarcaciones mayores de 500 Unidades de Arqueo Bruto, mientras que las embarcaciones menores continúan sin autorización para salir.

Aunque Rachel se aleja gradualmente de Colima, su circulación todavía genera lluvias en los municipios costeros de Manzanillo, Tecomán y Armería. Autoridades estatales y municipales mantienen recorridos preventivos con apoyo de Marina, Sedena, Guardia Nacional y cuerpos de emergencia.

Los efectos del huracán también alcanzaron Jalisco y Michoacán. En Jalisco, 30 municipios suspendieron clases y Puerto Vallarta colocó bandera roja en todas sus playas; mientras que Lázaro Cárdenas habilitó ocho refugios temporales.

 

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Redacción
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