Los crímenes de odio contra personas de la diversidad sexual dejarán de perderse entre las estadísticas generales de homicidios en Colima. La reciente tipificación de este delito permitirá identificar, registrar y medir de manera específica los asesinatos motivados por la orientación sexual, identidad o expresión de género de las víctimas.
La reforma busca cerrar un vacío que durante años dificultó conocer la dimensión real de la violencia ejercida contra la población LGBT+, al no existir una figura penal que diferenciara estos casos de otros delitos contra la vida.
Para Alejandro Pizano, director de Atención a la Diversidad Sexual y Género de la Secretaría de Bienestar estatal, el principal alcance de la medida es que permitirá visibilizar una problemática históricamente subregistrada y generar información útil para el diseño de políticas públicas.
El funcionario comparó este avance con la creación del delito de feminicidio, cuya tipificación permitió identificar patrones específicos de violencia contra las mujeres y desarrollar mecanismos institucionales para su atención.
También reconoció el trabajo de activistas y organizaciones que impulsaron el reconocimiento legal de los crímenes de odio, al considerar que el cambio representa un paso relevante en el acceso a la justicia para la comunidad de la diversidad sexual.
La nueva legislación contempla agravantes vinculadas con la orientación sexual, identidad o expresión de género de las víctimas y establece que los asesinatos de mujeres trans deberán investigarse bajo la figura de feminicidio.





