Con un escenario de alerta máxima en el puerto de Manzanillo, la Secretaría de Marina llevó a cabo un simulacro de ataque biológico y explosivo como parte de la preparación de seguridad ante eventos internacionales vinculados con la Copa del Mundo 2026.
El ejercicio fue coordinado por personal de la Unidad Naval de Protección Portuaria de la Sexta Región Naval, que activó el Nivel de Protección 3, considerado el más alto dentro del Código Internacional para la Protección de Buques e Instalaciones Portuarias, tras la supuesta detección de polvo blanco similar a ántrax dentro de un contenedor.
De acuerdo con el planteamiento del simulacro, el cargamento tenía como destino actividades logísticas relacionadas con partidos que se celebrarán en Guadalajara, una de las sedes mexicanas contempladas para el torneo internacional del próximo año.
La maniobra incluyó suspensión temporal de operaciones marítimas, evacuación del personal cercano, establecimiento de perímetros de seguridad y aplicación de protocolos de descontaminación para responder a una amenaza química, biológica, radiológica o explosiva en una instalación estratégica.
Este ejercicio forma parte del fortalecimiento de la capacidad de respuesta en puertos considerados clave para el movimiento de mercancías y para la seguridad nacional durante eventos de gran afluencia internacional.
El puerto de Manzanillo es uno de los principales puntos de comercio marítimo del país, por lo que los operativos preventivos buscan evaluar la coordinación entre fuerzas federales ante posibles escenarios de riesgo en infraestructura crítica.





