El incremento de más del 50 por ciento en los precios de fertilizantes a nivel internacional ya impacta directamente al campo en Colima, elevando los costos de producción y reduciendo la rentabilidad de los productores en la entidad.
En cultivos como el maíz, este encarecimiento ya se traduce en mayores costos por hectárea, que han pasado de 45 mil a 55 mil pesos, lo que reduce los márgenes de ganancia y comienza a reflejarse en el precio de productos de consumo básico.
Ante este panorama, el secretario de Desarrollo Rural del Gobierno de Colima, Elías Lozano, reconoció que el fertilizante se ha convertido en una de las principales preocupaciones del sector, debido a la presión económica que representa para los productores.
El funcionario señaló que actualmente se mantiene la distribución de estos insumos en todos los municipios mediante un programa coordinado con instancias federales, además de la operación de centros de acopio regionales para facilitar el acceso.
Sin embargo, adelantó que el gobierno estatal ya analiza la posibilidad de implementar un subsidio para 2026, con base en un padrón de productores que permita definir el alcance del apoyo según la disponibilidad de recursos.
En paralelo, también se impulsa el uso de alternativas como fertilizantes orgánicos, entre ellos la lombricomposta, especialmente en cultivos como el café, donde algunos productores ya reportan reducción de costos.
El aumento en los precios responde a factores internacionales como el encarecimiento del gas natural —insumo clave en su producción—, tensiones en rutas comerciales estratégicas y mayores costos logísticos. En este contexto, México enfrenta una mayor vulnerabilidad al importar más del 70 por ciento de estos productos.
De acuerdo con reportes del sector, insumos como la urea pasaron de 9 mil 550 a 14 mil 010 pesos por tonelada entre enero de 2025 y marzo de 2026, mientras que el fosfato diamónico (DAP) y el fosfato monoamónico (MAP) registraron incrementos superiores al 50 por ciento.
Aunque por ahora no se reporta desabasto, autoridades advierten que el comportamiento del mercado internacional será determinante en los próximos meses, lo que mantiene la incertidumbre sobre el impacto que podría seguir enfrentando el campo colimense.





