El empresario colimense Eduardo Ochoa Arias fue localizado sin vida en una zona costera de Coahuayana, días después de haber sido reportado como desaparecido tras su privación de la libertad en territorio de Tecomán.
El hallazgo ocurrió en la playa de Boca de Apiza, donde pobladores encontraron el cuerpo con huellas de violencia. Posteriormente fue trasladado al Servicio Médico Forense, donde sus familiares confirmaron la identidad.
De acuerdo con los reportes, el empresario fue interceptado el pasado 13 de marzo en la localidad de Cerro de Ortega, donde un grupo armado lo obligó a descender de su vehículo para después privarlo de la libertad.
La víctima encabezaba una empresa dedicada a la producción y exportación de plátano hacia mercados internacionales, lo que lo posicionaba como un actor relevante en el sector agrícola de la región.
La zona donde ocurrió el secuestro ha sido señalada por la presencia de grupos delictivos, entre ellos células del Cártel Jalisco Nueva Generación, relacionadas con delitos como extorsión y privación ilegal de la libertad contra productores y comerciantes.
Este caso se suma a otros hechos de violencia registrados en la franja limítrofe entre Colima y Michoacán, una región donde persisten condiciones de inseguridad pese a los operativos implementados por fuerzas de seguridad.





