Previo al inicio de la marcha por el 8M en Colima, cerca de 80 mujeres de la Policía Auxiliar se presentaron en la Explanada de las y los Desaparecidos portando cartulinas de apoyo. Más tarde, alrededor de 3 mil mujeres avanzaron hacia el centro de la ciudad, dejando daños en el Palacio de Gobierno y la Catedral Basílica Menor mientras exigían justicia, visibilizaban la violencia de género y reivindicaban la igualdad de derechos.
Al llegar al Palacio de Gobierno, un grupo de manifestantes derribó la puerta principal del inmueble, aunque las barreras metálicas colocadas por la Secretaría de Seguridad Pública impidieron el ingreso. Durante la protesta se registraron pintas en las fachadas y la quema de una de las ventanas del palacio, afectando elementos arquitectónicos históricos del edificio.
La movilización se desarrolló principalmente en calles del centro de la ciudad, donde las participantes realizaron consignas en contra de la violencia feminicida y exigieron el cumplimiento de los derechos de las mujeres. La participación de mujeres policías fue un elemento relevante: desplegadas dentro del operativo de seguridad, acompañaron la marcha desde el interior del Palacio de Gobierno y mantuvieron presencia estratégica en distintas calles para proteger tanto a manifestantes como a inmuebles, generando momentos de tensión con algunas participantes.
Durante la jornada también se registró un intercambio de opiniones entre feministas y una mujer católica frente a la catedral, que concluyó de manera conciliadora con abrazos entre ambas partes.
Al final de la movilización, parte de las asistentes se concentró en el Jardín Libertad, donde se realizaron intervenciones artísticas, actividades colectivas y un micrófono abierto en el que compartieron testimonios, consignas y reflexiones sobre la lucha por los derechos de las mujeres y la igualdad de género.
Las autoridades estatales habían informado previamente sobre la instalación de un operativo de acompañamiento y seguridad para garantizar el desarrollo de las manifestaciones convocadas con motivo del 8 de marzo, aunque los daños al Palacio de Gobierno evidenciaron momentos de tensión durante la jornada.




