La estrategia de quema controlada para contener el hongo “Tizón de punta” en la zona boscosa del Volcán de Colima registra un avance superior al 60%, informó la directora del Instituto para el Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable (Imades), Angélica Jiménez. La intervención busca detener el deterioro del arbolado afectado por esta enfermedad forestal.
Durante cinco días, brigadas especializadas realizaron quemas superficiales en cerca de 30 hectáreas, como parte de un operativo coordinado con la Comisión Nacional Forestal (Conafor). Estas acciones están diseñadas para eliminar el hongo sin provocar afectaciones mayores al ecosistema.
La funcionaria explicó que en los próximos días el personal técnico retomará labores para concluir la primera fase, por lo que podría observarse humo en la zona norte del estado. No obstante, aclaró que se trata de trabajos planificados y bajo control.
Posteriormente, se aplicará un esquema de control biológico en aproximadamente 370 hectáreas adicionales, financiado a través del Fondo Ambiental y en coordinación con la Conafor, con el objetivo de ampliar la recuperación forestal.
Las acciones se concentran principalmente en áreas del municipio de Cuauhtémoc, donde la plaga ha afectado una parte significativa de la cobertura vegetal en la ladera del volcán.
Autoridades ambientales advirtieron que, de no intervenirse, estas superficies podrían perderse en un plazo cercano a cinco años, lo que impactaría de manera directa la captación de agua y la generación de oxígeno en la región.





