La desaparición del hijo del exsenador panista Jorge Luis Preciado Rodríguez, ocurrida a principios de febrero en Minatitlán, Colima, continúa sin esclarecerse, mientras las versiones sobre su muerte generan confusión.
Fuentes cercanas al PAN habían reportado que el joven habría sido asesinado y calcinado en un vehículo localizado en San Pedro Toxín, Tolimán, Jalisco, cerca del límite con Colima. Sin embargo, las autoridades jaliscienses descartaron que se encontrara algún cuerpo dentro del vehículo quemado, que permanecía vacío y cuya propiedad no pudo acreditarse.
El exsenador Preciado compartió públicamente su dolor a través de redes sociales, describiendo la situación como “uno de los días más tristes” de su vida y resaltando el apoyo de su esposa como sostén en medio de la crisis familiar.
Las investigaciones sobre el paradero del joven están siendo coordinadas por las fiscalías de Colima y Jalisco, mientras familiares y legisladores federales del PAN siguen atentos a cualquier actualización oficial. Hasta el momento, no se han informado hallazgos adicionales que permitan confirmar la ubicación o condición de la víctima.
El caso ha generado atención mediática por la relevancia política de la familia y por la incertidumbre que persiste, en medio de versiones contradictorias sobre los hechos ocurridos en ambos estados.





