Autoridades estatales confirmaron la presencia del gusano barrenador del ganado en la localidad de Estapilla, municipio de Colima, lo que derivó en la aplicación inmediata de medidas sanitarias para contener esta plaga que representa un riesgo para la actividad pecuaria.
El titular de la Subsecretaría de Desarrollo Rural informó que el caso fue identificado durante recorridos preventivos realizados en coordinación con organizaciones ganaderas y autoridades municipales, lo que permitió actuar antes de que se registrara una propagación mayor.
De manera paralela, se reportó otro foco en la zona limítrofe con Jalisco, cercano a Manzanillo, también atendido bajo protocolos de emergencia. Hasta el momento, ambos constituyen los únicos casos confirmados en el estado, aunque se mantiene la alerta por la presencia del parásito en entidades vecinas.
Las acciones de control contemplan la delimitación de un perímetro sanitario de 20 kilómetros alrededor de cada punto detectado, donde brigadas especializadas realizan monitoreo del ganado, tratamientos preventivos y vigilancia constante para reducir riesgos.
Como parte de la estrategia regional, autoridades de Colima sostuvieron reuniones con representantes de Jalisco y Michoacán, además de gestionar apoyo técnico del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria para reforzar el combate a la plaga mediante métodos biológicos.
Asimismo, se desarrollan labores de trampeo en zonas estratégicas y campañas informativas dirigidas a productores, enfocadas en la atención de heridas y cuidados durante el nacimiento de becerros, considerados momentos críticos para evitar la infestación. La coordinación interinstitucional y la vigilancia permanente fueron señaladas como factores clave para impedir la expansión del gusano barrenador en la entidad.





