El incremento del salario mínimo a 315.04 pesos diarios fue recibido con aprobación por la Confederación Patronal de la República Mexicana en Colima, aunque acompañado de una advertencia: el ajuste podría volverse insostenible para las micro, pequeñas y medianas empresas si no existe un apoyo federal paralelo.
Para el organismo empresarial, la discusión no termina con el aumento salarial ni con la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales prevista para 2027. Su preocupación central es que, sin una estrategia económica complementaria, el peso financiero recaiga sobre el sector que genera el 72% del empleo formal en la entidad.
COPARMEX puso énfasis en que la transición hacia una jornada más corta deberá mantenerse gradual para no comprometer la operación interna de las MiPyMEs. Señalaron que un ajuste acelerado abriría riesgos en la producción, la plantilla laboral y la capacidad de mantener nómina estable.
Otro de los señalamientos se enfoca en el costo laboral total, el cual —según cálculos del sector— ha incrementado de manera considerable con cada alza salarial. Las cuotas del IMSS, Infonavit y el impuesto sobre nómina se han elevado en los últimos años, y para muchas empresas pequeñas ese impacto ya es difícil de absorber.
El sindicato patronal también pidió ampliar la formalidad económica como condición indispensable para sostener el incremento salarial. Mientras más de la mitad de la fuerza laboral permanece fuera del sistema, expusieron, solo las empresas cumplidas cargan con los costos y obligaciones legales completas.
Asimismo, el organismo insistió en que un sistema de salud eficiente debe acompañar cualquier modificación laboral. Si el Estado incrementa aportaciones sociales, señalaron, la mejora en abasto de medicamentos, servicios clínicos y atención médica tendría que ser proporcional a lo que trabajadores y empresas entregan.
COPARMEX concluyó que el ajuste al salario mínimo representa un avance social importante, pero solo funcionará si se construye un entorno económico que evite cierres, informalidad o recortes de personal. El beneficio, advirtieron, depende de que las pequeñas unidades productivas puedan sostenerlo sin quebrar.





