Tras 55 homicidios y ocho incendios intencionales de distintos negocios en Colima, mil 200 elementos de la Guardia Nacional arribarán esta semana, informó la gobernadora Indira Vizcaíno Silva. El despliegue federal busca contener el repunte de la violencia que ha afectado principalmente a la capital y a Villa de Álvarez.
La mandataria estatal explicó que la nueva estrategia pretende fortalecer la presencia de las fuerzas de seguridad en los puntos donde se ha concentrado la mayoría de los hechos violentos. Señaló que, aunque hasta mediados de año se observaba una disminución en la incidencia delictiva, los acontecimientos recientes alteraron esa tendencia y generaron una percepción creciente de inseguridad entre la población.
Entre agosto y octubre se reportaron al menos ocho negocios y 25 vehículos incendiados en distintos puntos del estado. Las autoridades locales aseguraron que se han detenido a varios presuntos implicados en estos hechos, mientras continúan las investigaciones para determinar los móviles y posibles vínculos con grupos criminales.
Vizcaíno Silva reconoció que los delitos de robo a casa habitación, negocio y vehículo se concentran en la capital del estado, lo que dificulta que la ciudadanía perciba la reducción de otros indicadores delictivos registrada en distintos municipios. Por ello, dijo, el refuerzo de la Guardia Nacional se enfocará en las zonas con mayor problemática.
Durante la conferencia conocida como “La Mañanera del Pueblo”, la presidenta Claudia Sheinbaum atribuyó el repunte de la violencia en Colima a la liberación de un presunto líder del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), decisión que derivó en la suspensión del juez que ordenó su libertad.
Con el arribo de los nuevos elementos federales, el gobierno estatal prevé contener los actos violentos y restablecer la calma en una entidad donde los recientes ataques a comercios y asesinatos han generado alarma entre la ciudadanía y preocupación en el sector económico local.





