En el corazón de Colima, Sal Real ofrece una experiencia única a los turistas que desean adentrarse en el proceso de producción de uno de los productos más antiguos y valorados a nivel mundial: la sal artesanal. A través de la Ruta de la Sal, los visitantes tienen la oportunidad de descubrir cada etapa de esta tradición que, desde tiempos prehispánicos, ha sido parte fundamental de la vida y la economía local.
La producción de la sal comienza en noviembre, cuando el clima seco favorece la extracción del agua de la laguna ubicada en el ejido Nuevo Cuyutlán, un proceso que se realiza a una profundidad de hasta cuatro metros. Esta agua, cargada de minerales, se distribuye en estanques donde la salinidad aumenta de manera natural con la exposición al sol, mientras que los metales pesados y otras impurezas se separan gradualmente.
Durante los meses de marzo y abril, la intensa radiación solar acelera el proceso, haciendo que la sal se forme con mayor rapidez. Es en este periodo cuando la actividad de los productores alcanza su punto máximo. A medida que el agua en los estanques alcanza los niveles ideales de concentración salina, se traslada a un área especial conocida como “la taza”, un estanque más grande y elevado, donde la sal se sigue purificando.
Una vez que la sal se ha concentrado lo suficiente, se extiende un plástico sobre el fondo de las eras para permitir que el agua restante se derrame, dejando reposar el contenido por tres días bajo el sol. Al finalizar este tiempo, el proceso ha dejado más de un 80% de sal purificada, el cual se recolecta cuidadosamente para ser transportado a los asoleaderos, donde se secará de forma natural durante un periodo que varía entre ocho y doce meses.
Lo que hace especial a la sal de Colima es su pureza, ya que no se utilizan químicos ni blanqueadores en su proceso, lo que le otorga un tono blanco natural que es muy apreciado en el mercado. La producción anual concluye con la llegada de la primera lluvia fuerte, que generalmente ocurre entre mayo y junio.
Los turistas interesados pueden solicitar un recorrido por la Ruta de la Sal cualquier día de la semana a través de las redes sociales de Sal Real de Colima. Además de conocer el proceso de producción, quienes visitan la región también tienen la oportunidad de disfrutar del paisaje único y aprender sobre la historia de la sal en esta área, haciendo de este recorrido una experiencia educativa y enriquecedora.
Con este recorrido, Sal Real no solo promueve el turismo, sino que también conserva una tradición que ha sido transmitida de generación en generación, contribuyendo al desarrollo económico y al respeto por el medio ambiente en esta región de Colima.





